
La escena es común en las empresas brasileñas: a medida que el negocio crece y la tecnología evoluciona, documentos antiguos, equipos y objetos van quedando sin uso. Acaban tirados sin mucho criterio o van a parar a un "cuartito del desorden" corporativo, donde quedan olvidados durante meses y, más comúnmente, durante muchos años.
En el día a día de una empresa no siempre es fácil ver valor en cosas obsoletas o que no tienen uso inmediato. Y en la realidad contemporánea, en que las oficinas son cada vez más compactas, la necesidad pragmática de liberar espacio físico se impone diariamente. Queda entonces el dilema: ¿vale la pena guardar ese material? ¿Y qué hacer con él?
El cuidado de la memoria institucional aún es poco común en Brasil. Pero las empresas que se preocuparon de gestionar profesionalmente sus acervos saben que pueden recurrir a su historia para valorizar la actuación en el presente. Así pueden proyectar la evolución hacia el futuro dentro de una identidad clara y una narrativa coherente. La historia se convierte, también, en un activo de comunicación.
Según el estudio "A História e a Memória Empresarial nas Organizações no Brasil" realizado por Aberje en 2021, las empresas que invierten en proyectos de Memoria Institucional en Brasil señalan estos motivos para hacerlo:
- El 48% apuesta por la preservación de la identidad corporativa y la coherencia institucional
- El 43% cree que la memoria institucional es un agente catalizador en el apoyo al negocio y un elemento de cohesión entre responsabilidad social e historia.
- El 38% considera el estímulo al sentimiento de pertenencia y orgullo de los colaboradores.
- El 33% indica la transformación de la experiencia de la empresa en conocimiento disponible para la sociedad.
En otras palabras, preservar la historia de la empresa puede significar oportunidades de negocio.
¿Qué hacer con el acervo corporativo?
Definitivamente, tirarlo es una pésima idea, aunque el problema del espacio sea también bastante concreto. Por eso es posible recurrir a reservas técnicas privadas.
Clé Chenue do Brasil trabaja con el almacenamiento especializado de objetos y obras de arte, y es la única reserva de Brasil con naves totalmente climatizadas y dotadas de seguridad contra incendios con seguimiento humano a tiempo completo.
De un pequeño espacio en área compartida para la guarda de pocas cajas a un recinto entero de uso exclusivo, de 25 m² a 600 m², son innumerables las soluciones existentes para la guarda segura del acervo corporativo.
Clé Chenue cuenta también con una red de socios que desarrollan desde la conservación, restauración y catalogación de acervos hasta proyectos enteros de memoria institucional. Una de esas empresas es Expomus, pionera en Brasil.
Si su empresa tiene necesidad de preservar su historia, nuestros especialistas pueden ayudarle a encontrar la mejor solución. Hable con nosotros.



